Nuestras declaraciones de fe representan las creencias más básicas y fundamentales del cristianismo bíblico y contienen las enseñanzas primordiales de la teología cristiana. Para obtener membresía y/o bautizarse en nuestra iglesia debes estar en total acuerdo con estas declaraciones.

La Biblia

La Biblia es la revelación escrita de Dios; compuesta de 66 libros (39 en el Antiguo Testamento y 27 en el Nuevo Testamento); libre de errores e infalible y única fuente de autoridad en lo que se refiere a nuestra fe y práctica. Sus verdades son absolutas y eternas.

Dios

Hay un solo Dios, eterno e inmortal, creador y soberano de todo el universo. Dios existe en tres personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo, que merecen la misma adoración y obediencia.

Jesucristo

Jesucristo es Dios y hombre en una persona. Nació de una virgen, vivió una vida perfecta y murió en la cruz para pagar por todos nuestros pecados. Resucitó corporalmente de entre los muertos, ascendió a la diestra del Padre, y regresará personalmente en poder y gloria.

El Espíritu Santo

El Espíritu Santo es el Espíritu de Dios. Es quien capacita a los hombres para que entiendan la verdad; exalta a Cristo; convence de pecado, de justicia y de juicio; efectúa la regeneración; consuela a los creyentes y les otorga los dones espirituales. Es además quien sella a los cristianos hasta el día de la redención final.

La Creación

Dios es el creador de todo lo que existe, habiendo llamado a existencia todas las cosas de la nada. La creación es el acto soberano de Dios mediante el cual dio el ser a todas las cosas. La creación existe como expresión de la gloria de Dios.

El Hombre

El hombre fue creado a imagen y semejanza de Dios, sin pecado y en libertad para escoger entre el bien y el mal. Pecó por decisión propia, y como resultado, ahora está esclavizado al pecado, separado de Dios y perdido sin esperanza aparte de la salvación por medio de Jesucristo.

La Salvación

La salvación es un acto soberano de la gracia Dios. No puede ser comprada ni asegurada por obras, sino que es otorgada gratuitamente a todos los que creen en Jesucristo como Señor y Salvador. Creemos en la seguridad eterna de los verdaderos creyentes ya que nuestra salvación está asegurada por el poder de Dios.

La Gracia y el Nuevo Nacimiento

La gracia es el don inmerecido de Dios al pecador mediante el cual él salva a los hombres sobre la base del sacrificio de Cristo en la cruz. El Nuevo Nacimiento es el acto mediante el cual Dios regenera al pecador dotándole de una nueva naturaleza en virtud de su gracia salvadora.

La Justificación y Santificación

La justificación es el acto mediante el cual Dios declara justo al pecador en virtud del sacrificio de Jesucristo y sin ningún mérito de su parte. La santificación es tanto un acto como un proceso. Dios nos santifica en el momento de la conversión, en el sentido de que nos aparta para él. Pero es un proceso y en ese sentido es la obra mediante la cual Dios va liberando al creyente del poder del pecado en su vida. En este último sentido el proceso dura toda la vida.

La Iglesia

La iglesia es la asamblea de los creyentes bautizados y organizados para el propósito de glorificar a Dios. Sus funciones son la adoración, el servicio, la enseñanza, la comunión y la evangelización. El gobierno de la iglesia reside en los creyentes locales y su supervisión y liderazgo se ejercita a través de hombres llamados al ministerio. El ministerio pastoral es un llamado que Dios da a los hombres escogidos para el cuidado, alimentación y guía de la grey. Si bien la mujer puede ejercer ministerios y servicios en la iglesia el oficio pastoral pertenece a los hombres.

Las Ordenanzas

Las dos ordenanzas de nuestro Señor Jesucristo son la comunión y el bautismo. La comunión (o santa cena) fue instituida por el Señor para ser celebrada por todos los creyentes como recordatorio de su sacrificio en la cruz. El bautismo debe ser practicado por todos los creyentes como testimonio público de fe personal en Cristo. Representa nuestra unión con Él, al morir al pecado y resucitar a una vida nueva. Debe ser realizado por inmersión, o sea sumergiendo a la persona en agua. El bautismo no salva ni limpia al pecador de sus pecados.

Los Últimos Tiempos

Cristo regresará a la tierra de una manera personal y visible en gloria; los muertos serán resucitados; y Cristo juzgará en justicia a todos los hombres. Los impíos serán consignados al infierno, que es el lugar de eterno castigo y los justos, con sus cuerpos resucitados y glorificados, recibirán su galardón y morarán para siempre en el cielo con el Señor.

El Juicio Final

El juicio final se efectuará después de la segunda venida de Cristo en gloria. Los no creyentes serán juzgados según sus obras y su respuesta al evangelio de Jesucristo y destinados a la condenación eterna separados de la gloria de Dios. El juicio final será una demostración de la justicia de Dios en sus tratos con los pecadores.

La Mayordomía

Dios es la fuente de todas las bendiciones temporales y espirituales. Todo lo que tenemos y lo que somos se lo debemos a El. Los cristianos debemos servir a Dios con nuestro tiempo, talentos y posesiones materiales y debemos reconocer que todo esto nos ha sido confiado a fin de usarlo para Su gloria y para servir a otros. De acuerdo con las escrituras, los cristianos debemos contribuir regular y sistemáticamente, de manera proporcional y liberal para la extensión de la causa del Redentor en la tierra.

El Matrimonio y la Familia

La familia es la institución fundamental de la sociedad. Fue diseñada por Dios y ordenada a través del vínculo del matrimonio. El matrimonio es la unión íntima, pública y legal, de un hombre y una mujer con la intención de permanencia. Ambos entran en un pacto de amor y respeto. Los hijos fruto de dicha relación deben ser criados en el temor de Dios.

Más información sobre lo que dice la Biblia acerca del matrimonio aquí.

Ver el folleto Fe y Mensaje Bautistas aquí.